El mayor: lograr que tu cerebro y tu corazón estén en tu trabajo.
Empieza por el proceso de replanteamiento de intereses y prioridades de los profesionales. Continúa por bajar el centro de gravedad de las empresas: no se puede acumular todo el poder y toda la capacidad de decisión tan alto, porque esto desconecta a las personas que están por debajo de los proyectos: primero desconectan el cerebro y luego desconectan el corazón. Se convierten en zombies.